Miguel Blanca lleva una vida investigando las alergias (a insectos, a fármacos,..) para tratar de poder ponerles remedio. Muchos años de trabajo que son reconocidos ahora a nivel internacional. El que hasta hace un año fuera el jefe de Alergología del Hospital Regional y coordinador del Área de Enfermedades Infecciosas e Inmunitarias del IBIMA (Instituto de Investigación Biomédica de Málaga) ha recibido el premio de la Academia Europea de Alergia (AEA) al mejor investigador clínico.

En quince años que lleva otorgándose este galardón, es la primera vez que se lo conceden a un español. Y se le ha otorgado por haber contribuido de forma significativa al conocimiento de las alergias, por su nivel de publicaciones y la diversidad de esos trabajos, siendo autor y coautor de más de 350 artículos científicos.

El reconocimiento le viene de la Academia Europea de Alergia que está formada por más de 10.000 miembros y es la asociación científica más importante en enfermedades alérgicas a nivel mundial, seguida por la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología.

En palabras de la presidenta de la AEA, Antonela Muraro, Blanca ha sido "uno de los primeros investigadores que ha realizado estudios profundos sobre los mecanismos implicados en las reacciones alérgicas a fármacos"; concretamente a antibióticos y analgésicos, ámbito en el que es considerado una autoridad mundial. También ha investigado con éxito la respuesta inmunológica de las vías aéreas en la rinitis y el asma, ha estudiado las reacciones alérgicas a abejas y avispas y ha sido pionero en la identificación del veneno de estos insectos para el desarrollo de vacunas.

El malagueño no oculta su satisfacción por la distinción. "Como sigo en activo, es un elemento más de promoción a mi carrera", apunta. Una forma, explica, de dar impulso a los proyectos a los que está dedicado.

Blanca fue coordinador del Área de Enfermedades Infecciosas e Inmunitarias del IBIMA desde su creación y jefe de Alergología del Hospital Regional desde 2003 hasta el año pasado, cuando se jubiló. Ahora es asesor científico de proyectos de investigación del Hospital Infanta Leonor, en Madrid.

Aunque está jubilado, sigue muy activo. En abril estuvo en Kuwait como asesor en un centro de investigación para el asma y las enfermedades alérgicas. Además, continúa trabajando en estudios poblacionales para tratar de descubrir por qué hay zonas de España con más alergias que otras. Con la colaboración de los ayuntamientos, desarrolla estos estudios en la Axarquía y en Murcia.

Para Blanca, el premio de la Academia Europea de Alergia es un impulso para seguir en la misma brecha en la que lleva toda la vida. Estudió Medicina en Granada, se formó como alergólogo en el Hospital Regional de Málaga y completó su formación en el Servicio de Inmunología del Hospital MiddlEssex, de Londres. Entre los años 1998 y 2000, fue director de Investigación del Hospital Regional, desde donde impulsó la creación de la Fundación Fimabis (Fundación Pública Andaluza para la Investigación de Málaga en Biomedicina y Salud) y la puesta en marcha del primer laboratorio de investigación.

Posteriormente fue jefe de servicio del Hospital La Paz en Madrid, donde coordinó también el área de investigación en Biomedicina del Instituto de Salud Carlos III. Su curriculum es largo. Incluye la coordinación durante ocho años (2008-2016) de la Red Nacional para el Estudio de Reacciones adversas a Alérgenos y Fármacos, así como la dirección de una decena de grupos de investigación de excelencia en este ámbito.

El galardón europeo, concedido en Helsinki (Finlandia) durante la celebración del congreso de la AEA, no es el primero que reconoce su trayectoria. Ya en 2012 fue Premio Salud Investiga otorgado por la Fundación Progreso y Salud de la Junta de Andalucía, y el Ayuntamiento de Periana, municipio del que es oriundo, lo ha distinguido con el título de Hijo Predilecto.

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